viernes, 20 de febrero de 2009

El vuelo secular del rinoceronte macho.


No me gustan los hombres con arritmia.
Enseguida se cansan de una.
El último se hinchaba a cortisona,
y a mí ni las migas.
Ya ves.
Se marchitan las buenas intenciones.
El último de los hombres con arritmia.
Try again,try again.
El último de los hombres con arritmia.
Try again,try again.
Y yo tan dura de oído.
Así que al último le siguieron más.

Disfasias de la lengua.
Maldita seas.

6 comentarios:

Oscar García dijo...

Cuando la vida palpita demasiado rápido acaba extenuada; puedes decir try again pero inevitablemente el cansancio pasará factura.

No te tortures, una buena solución es la incontinencia verbal :P

One verse again. Y un beso.

Carmen dijo...

pero es que la hipertensión también es peligrosa...

me centraré en las miradas.

Yo quiero una miope,
que me busque
para descubrirme del todo.

No te maldigas, eh?
eso nunca..

El lobo dijo...

Te dejo un beso en tu blog y un premio en el mío…

La tacuara de Cupido dijo...

AJAAJA, ESPEREMOS NO LLEGUE LA LEGIÓN CON ALOPECIA O ALITOSIS, AJJJ. UN SALUDO

Gwynette dijo...

Quizás esa alteración del ritmo cardíaco se la producías tu !:) ..te miraba y el pobre se ponía arritmico perdido: que sisí, que sinó. Créeme no siempre es patología.
El de la cortisona, debe comer aparte..:)

Besos

napo dijo...

hola gracias por agregarte a mi blog.
las intenciones no lo son todo,que un buen hombre te ame ,eso tampoco se si lo es todo,pero que nunca te enganche el que no te ame.Un beso Alfredo

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