viernes, 20 de febrero de 2009

El vuelo secular del rinoceronte macho.


No me gustan los hombres con arritmia.
Enseguida se cansan de una.
El último se hinchaba a cortisona,
y a mí ni las migas.
Ya ves.
Se marchitan las buenas intenciones.
El último de los hombres con arritmia.
Try again,try again.
El último de los hombres con arritmia.
Try again,try again.
Y yo tan dura de oído.
Así que al último le siguieron más.

Disfasias de la lengua.
Maldita seas.

sábado, 14 de febrero de 2009

Nos va de cine.



Como en cinemascope.
Tu figura alargada
como la del ciprés,
aunque te parecieras más a un olmo.
Con tu tronco robusto,
con tu corteza gruesa,
tus silencios.

Pensar en ti en cinemascope me hace bien.
Me amplía la panorámica,
me da otra perspectiva,
me dimensiona.

Con claridad se aprecia la elipsis en tus hojas,
el óvalo en tus semillas,
los frutos secos.

Te planto en los cementerios y los parques.
Te protejo más allá del tiempo y del espacio.
Te deseo.

Como en cinemascope.
Con un abrigo negro hasta los pies.
Por encima del miedo y del fracaso,
tu figura alargada
como la del ciprés,
aunque te parecieras más a un olmo.

jueves, 12 de febrero de 2009

La abuela nos llevaba a hermanito y a mí a visitar a los muertos.La abuela siempre tuvo muertos a los que visitar.


No es la Estrella de África.
No es el diamante Vargas.
No es el Gran Mogul.
No me ciegan sus caras.

¿Nunca estuviste en Sudáfrica?
Yo en 1905.
En la Mina Premier.
Tenía 3000 quilates antes de ser cortado,
más de 100 gemas.
El diamante Cullinan.

Creo que sigo enamorada.
Nunca vi tan de cerca la vuelta del horizonte,
con sus 32 direcciones,
la rosa náutica.
Jamás vi tan de cerca,
tan claramente,
como aquel año,
1905,
en la Mina Premier de Sudáfrica.

No sé si te acordarás.
Tú andabas buscando Excalibur,mi majestad artúrica.
Los dos teníamos grandes empresas.
No había tiempo de querese.
Tú elegiste Camelot,
yo el diamante bruto más grande del mundo.

Adormidera negra,
aceite de ricino,
flor de castaño.
Para purgarnos.
Para encontrarnos.
En un clima templado,
en otro lado.

Se van haciendo lenguas a nuestro alrededor.
Se escriben las leyendas.
Cabalga el jinete negro en la llanura.

Orquídea canora,
agua del Carmen,
flor de nogal.
Para purgarnos.
Para encontrarnos.
En la carretera que va hacia San Cristóbal,
donde vive Pablo,
km.14,
tocando el mediodía.

Pero encontrarnos.
Encontrarnos después de estos cien años.
En un clima templado,
en otro lado.

jueves, 5 de febrero de 2009

Lenguaje no verbal.


Mi madre de pequeña me dijo que yo era rubia.
Y yo naturalmente lo creí.
Por entonces,yo no pude más que creerlo.
De forma natural,naturalmente.

Las sesiones de camomiloterapia,las aplicaciones de manzanilla,las de vinagre...,no hacían más que retrasar el fatal acontecimiento. Mantenían a mi madre ocupada,y a mi cabello libre de todo agente externo.
Sedoso y brillante. Como el de las niñas de los anuncios de Johnson´s.

Por fortuna se crece.
Menos mal que uno crece.
Y te vuelves oscura.
Y te enturbias.
Y tu madre sigue creyendo que eres rubia.
Rubia como Doris Day,cuando tú quieres ser como la Dietrich.

No es fácil.
La adolescencia es difícil.
Mamá esperaba cosas.
Tenía planes para la rubia.
La naturalmente rubia.

Pero sólo son naturales los niños.
Yo ya no era natural.
Yo era ya una exagerada.


Me teñí el pelo.
Mamá lloró por mí durante cuatro lunas,
y yo lloré por mamá quizá durante siete.

Tuve que hacerle entender que el problema era tan sólo gramatical.
Que era una protesta ante el curso natural.
A la naturalidad.
No a la rubia.

Me teñí el pelo.
Me teñía el pelo según lo requería el star system del momento.
De Tiziano a Sternberg.
De Billy Wilder a los barbitúricos.
Del Monte Rushmore a Niágara.
Washington,Jefferson,Roosevelt y Lincoln.
De izquierda a derecha.
Las Black Hills o las Colinas Negras.
Poco importa.

Desde que no soy rubia poco importa.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Como cualquier peatón.(2ª parte)

Será cuestión de orgullo,
será como empapelar de nuevo toda la casa.
Vamos a tener que ser muy hábiles y precisos,
se nos va a notar en la barba de los cuatro días,
se nos va a ver a una legua,
a veinte millas.

No asisto al nacimiento de ninguna verdad reveladora,
no estoy haciendo bien las cábalas.
Qué humana me he vuelto,
qué imperfecta.

La otra mañana me la pasé buscándote por el retrovisor.
A veces invierto el tiempo en oro,
y a veces lo invierto en ti.

Cómo me gustaría que de pronto esta mirada,
se hiciera mucho más grande,
se ampliara de ti hacia los otros,
de ti hacia el mundo.

Mi delicado corazón,
y lo digo por su estado,
recuperando el latido original,
volviéndose hacia el mundo,
con la mueca primera,
el estallido.

Estoy hablando de un tú que no recibe,
que no coge el teléfono,
que no atiende a razones,
que no ampara.

Por eso yo quisiera que de pronto esta mirada,
se hiciera mucho más grande,
se creciera,
se hiciera fruta madura,
comprendiera,
yéndose de ti
hacia todo lo demás,
hacia los otros.

martes, 3 de febrero de 2009

Como cualquier peatón.

Será cuestión de orgullo.
Será como esconder un AK-47 debajo de la almohada,
un rifle del calibre 22 bajo el colchón.
Vamos a tener que ser muy hábiles y precisos,
se nos va a notar en la carita de susto,
en la voz que tiembla.

La otra tarde me la pasé esquivando tus balas,
a veces te descubro tras un escaparate,
en un paso de cebra,
cuando cuando cambio de acera,
como cualquier peatón.

La otra noche me la pasé descongelando la nevera,
di con tu amor al lado de un limón,
de finales de guerra,
de épocas proscritas,
de María Castaña.

A veces trabajo en el olvido,
me enfrento al día.

Por eso yo quisiera que de pronto esta mirada,
se hiciera mucho más grande,
y te embistiera,
como a cualquier peatón,
como a cualquiera.

domingo, 1 de febrero de 2009

Reglamento electrotécnico para baja tensión:

No doy con las palabras adecuadas,
con las personas adecuadas.

Tenía nombre de culebrón venezolano,
y unas bonitas suelas que gastar.
Se llamaba José Enrique Montes de Lora.

Eran días de pasar factura,
de llover a cántaros,
de pan y cebolla.

Y siento que ésta es mi voz porque se quiebra,
porque se cae a gajos de mi boca.

Porque sé que en cierta manera,
y solamente en cierto caminar.

VideoBar

Este contenido todavía no está preparado para las conexiones cifradas.